BONO HABLÓ DEL SHOW QUE U2 PRESENTARÁ EN ARGENTINA

Hasta que U2 lanzara su The Joshua Tree 2017 Tour en el estadio BC Place de Vancouver el 12 de mayo, no estaban seguros si sería un concepto que iba a funcionar. Se trataba de un show (que llegará a Argentina el 10 de octubre) armado en base a un disco que había salido durante los últimos años de la presidencia de Ronald Reagan, por parte de una banda que había pasado toda su carrera negándose a aprovechar su pasado. “No es muy de nosotros regalarnos una fiesta de cumpleaños”, dice Bono. “No sabíamos si podíamos lograr una gira a la altura de The Joshua Tree sin ser nostálgicos. Eso es un oxímoron.”

Pero después de los primeros tres shows, el grupo ya tenía sin dudas una fórmula ganadora, una que sacaba a The Joshua Tree de 1987 y lo colocaba firmemente en el 2017.  En una entrevista con la revista Rolling Stone, el líder de U2 habló acerca de cómo la banda llegó a ese lugar, y dónde esperan ir desde acá:

 

¿Desde dónde estás llamando?

Estoy en una Los Angeles soleada, lo cual para un irlandés es siempre un placer.

¿Cómo fueron para vos los primeros tres shows?

Dios mío… Se podría decir que, hasta Vancouver, no sabíamos si el concepto, o el guión, iban a conectar. Fue un alivio. Personalmente, tuve algunas dificultades con los auriculares monitores. Me costaba afinar. Después lo escuché e hice un buen trabajo en términos de afinación, pero fue difícil para mí disfrutar del show, porque me tenía que concentrar demasiado. Así que fue un alivio cuando salí del escenario y el resto de la banda, y los demás, me decían: “Wow, estuvo genial”.

Así que disfruté de Seattle. Entendí que no era sólo un concepto. Había una conexión con el público, ahí está la diferencia. Sentía que tenía que entregarme a esto. Está muy bien volver a donde empezamos, en términos de no usar [pantallas] IMAG. Fue así que nos transformamos en el grupo que compuso The Joshua Tree. Es genial tocar así, pero es difícil para algunas personas, porque están acostumbradas a las IMAG. Yo sentí: “¿No podemos tan sólo concentrarnos en la música?”. La gente no sacaba los teléfonos, lo cual fue fantástico. Era más escuchar, así que yo tengo que hacer que la voz sea el tejido conector, desde mi punto de vista. No hay imágenes disponibles, así que es como el Shea Stadium; al principio del recital sos solo cuatro puntitos. Después, abracadabra, le agregás agua y sos un gigante.

Es lindo ser hormiguitas por un par de canciones, porque te tenés que enfocar en la música, porque no hay nada más para mirar. Así que estoy disfrutándolo mucho, y también haciendo que el público funcione como una respuesta coral. Fue lo que pasó en Seattle. Estoy muy agradecido de eso.

Contame lo que querías hacer en esta gira.

Al principio, era solamente homenajear ese disco que significó tanto para nosotros. No había ningún concepto grandilocuente. Era más: “¿Deberíamos hacer algo? ¿Qué podemos hacer que sea especial?”. Después se nos ocurrió parte de la idea, y empezó a crecer y nos dimos cuenta de que era más relevante. Sé, por haber leído reseñas y escuchar a gente, que lo hicimos sin ser nostálgicos. Es como si el disco acabara de salir. Nadie habla de él como si fuera algo histórico. La gente habla sobre su relevancia ahora.

Cuando estaban tirando ideas para la gira, ¿qué ideas se les ocurrieron para luchar contra la nostalgia?

El aspecto tecnológico, encontrar el high-def 8 [K]; es como una imagen tridimensional. No puedo creer que el árbol de Joshua no esté ahí. Podés tocarlo. Queríamos que fuera una tecnología muy, muy avanzada. Después le dijimos a Anton [Corbijn] que hiciera eso. Sentíamos como: “¿Podemos tocar, otra vez, las canciones sin [imágenes de nosotros en las pantallas] IMAG?”. Por un tiempo le decíamos “punk floyd”. Después el punk que tenemos a nosotros dijo: “No, no, necesitamos ver al grupo en algún momento”. Entramos en “Bullet in the Blue Sky”, y fue emocionante.

Después nos emocionamos mucho con el tercer acto también. El primer acto son las canciones que nos llevaron a The Joshua Tree. El tercer acto era decir: “¿Podemos ir al futuro y ver cómo suena y cómo se siente el futuro?”. Después alguien dijo, y quizás fui yo, que el futuro es sobre las mujeres. Realmente lo creo así, así que hagamos una oda a las mujeres. Como sabés, el espíritu femenino es crucial en momentos en los que la hegemonía masculina está destruyendo todo. Después de la Segunda Guerra Mundial, gente como John Lennon, Bob Dylan, Joni Mitchell, quien sea… Marvin Gaye -eso es espíritu femenino. Los 60 eran espíritu femenino, y los 60 nacieron de los escombros de la Segunda Guerra Mundial.

Los grandes saltos de conciencia hacia adelante tienen un espíritu femenino. Los hombres empiezan a parecer mujeres, se dejan el pelo largo. Es algo gracioso, el Renacimiento… Donde veas el espíritu femenino, en general hay un salto de conciencia. En One Campaign estamos diciendo: “La pobreza es sexista”. Es una campaña dirigida por mujeres. Y yo sólo observo, doy un paso atrás, y no ser tanto el pregonero que solía ser. Toco la batería, pero estoy en el fondo. Las cantantes son mujeres. Y me fascina.

Tuvimos esta idea como una oda a las mujeres. Después tuvimos la idea de: “¿Qué tal si conocemos a una mujer, una chica, en un campo de refugiados?”. La clase de mujer que no es bienvenida, que el presidente Trump no quiere en los Estados Unidos, en el país que nos dio las frases de Emma Lazarus al pie de la Estatua de la Libertad. Busquemos a una inmigrante que quiera irse de la costa. Contraté al artista francés J.R. No tenía mucho tiempo para hacerlo. ¿Dónde íbamos a encontrar a esta chica?

La encontró en Zaatari, en un campo en Jordania, que yo visité con mi hija y [mi esposa] Ali hace un año. Encontró a este espíritu increíble, Omaima. Habla sobre Estados Unidos como una tierra de ensueño. Cierra los ojos, y en otro segmento de la película que no mostramos, J.R. le pregunta: “¿Qué ves cuando pensás en Estados Unidos?”. Ella dice: “Oh, es un país civilizado y son buena gente”. Era desgarrador. Pusimos una parte en nuestro show, como una patada en los huevos. Cuando pensás que las cosas se están poniendo livianas, hacemos una oda a las mujeres. La siguiente cosa que pasa es que esta mujer te da una patada en los huevos, pero de la manera más suave. Ella lo dice todo. A veces cuando estamos pasándolo, tengo que no mirar la película. No puedo cantar cuando estamos mirándola. Es muy emocionante. Tiene tanta dignidad y autoridad. Tiene algo de líder del futuro.

Hablé con The Edge un ratito después del show. Me dijo que la lista de temas cambió mucho los días antes del primer show. ¿Qué estaban moviendo?

Nada del medio, porque no podemos mover eso: el desenlace. No sé si te pareció demasiado tarde; creo que en los shows que viste, íbamos de “One” a “Miss Sarajevo” y “The Little Things Give You Away”. Normalmente, no permitiríamos ese desenlace. Es algo largo, pero sentimos que no podíamos descartarlo porque era muy musical. Eso fue lo que movimos antes de armar la lista. Quizás la siga moviendo. Estamos revisándola ahora.

Sacaron “MLK” y metieron “Bad”.

Sí, porque “MLK” estaba usando algo del espacio de “Streets”. Era linda, elegíaca, y no necesitamos eso en ese momento. Me pregunto todavía si no hay demasiadas canciones al principio, para gente que está en el piso y no nos puede ver. Yo sé que es genial para gente que está arriba y nos puede ver. [Nota: la banda, desde entonces, sacó “A Sort of Homecoming” y movió “Bad” al tercer acto].

Me imagino que están tocando las canciones en el orden en el que salieron a propósito, ¿no?

Fue intencional, sí. Sentimos que habíamos hecho Boy en Innocence and Experience [la gira de 2015] y October. Hacíamos “Gloria”. Hacíamos “October”. De hecho, el tema de Innocence and Experience tiene una frase de una canción llamada “Rejoice” que dice “No puedo cambiar el mundo, pero puedo cambiar el mundo en mí”. Escribí eso a los 22. Es el espíritu de Innocence. Pero el espíritu de Experience es que de hecho puedo cambiar el mundo, y que no puedo cambiar el mundo en mí. Me animaría a decir que esa es la dialéctica de Innocence y Experience. Y cuando volvamos a esa gira, como la gira de Experience and Innocence, ese será el tema. Creo que ya hicimos eso. Es decir, hasta October ya lo cubrimos.

Estoy muy feliz con el primer acto. No hubo muchas quejas por la falta de IMAG, lo cual es lindo porque significa que la gente está escuchando.

La porción del show que corresponde a The Joshua Tree, ¿alguna vez pensaron en no tocarla completamente en orden?

Estaba un poco preocupado por eso. Pensé que la densidad podía hacer que nos empantanemos en la segunda mitad, pero sentí que el nuevo arreglo de “Red Hill Mining Town”, que es mágico, le da espacio, y que “Running to Stand Still” le da espacio. No lo hubiéramos hecho si no hubiera funcionado.

Antes de esta gira, ¿viste a Roger Waters tocando The Wall? ¿Viste a Springsteen tocando The River? ¿Fuiste a algunos de esos shows donde tocaban discos?

Vi a Roger Waters haciendo The Wall, me perdí a Bruce, y lamenté perderme a Patti Smith haciendo Horses, que fue un disco que nos formó mucho. No es una idea original. Vi a Bowie haciendo Low.

¿Cómo se sintió tocar de nuevo “Exit”?

Durante muchos años me lastimaba mucho tocar esa canción. Por muchos años, me alegraba no tocarla. Me rompí el hombro. Me metía en lugares muy oscuros sobre el escenario. No quería retrotraerme hacia esa canción, pero encontré una forma pensando de dónde salió, y volviendo a los libros que leía en esa época. Me di cuenta de que la verdadera influencia probablemente haya sido Flannery O’Connor, así que desarrollé un personaje llamado Shadow Man, y estoy tratando de meterme en la piel de Shadow Man sin lastimarme. Es un personaje. De hecho, estoy usando algunas frases de Wise Blood [el libro de O’Connor]. También hago “Eeny, Meeny, Miny, Moe”, con lo que nos criamos en Europa, una cosa totalmente racista. La parte de Wise Blood es: “El lugar de donde venís ya no está, donde pensaste que ibas nunca está ahí. Donde estás no es bueno, excepto que puedas escaparte”. Es gótico sureño, supongo que es así como se llama.

En “New Year’s Day”, cantaste la frase “el oro es el motivo de las guerras que peleamos” por primera vez. No hubo muchos fragmentos de covers. Parecen estar ateniéndose a las versiones de las canciones que hay en los discos.

De hecho, puse “petróleo”. Dije: “Nos dicen que esta es la edad de oro/Pero el petróleo es el motivo de las guerras que peleamos”. De hecho, parte de la diversión de hacer estos shows es que cambio las letras cuando quiero mientras hago, como decís, los arreglos de los discos. Pero a principios de los 80 yo estaba en una banda en la que las letras, extrañamente, no eran la prioridad. Era como: “¿De qué se trata la canción? ¿Cómo es la melodía? ¿Cómo es el ritmo?”. Y tenías gente como Brian Eno que era como opuesto al concepto de las letras de la vieja escuela. El decía: “Mirá estas pinturas sonoras que estás haciendo con la voz. ¿Para qué necesitás palabras? Sencillamente, cantá así”.

En Unforgettable Fire dejamos “Elvis Presley and America” así, pero algunas de las otras canciones no estaban terminadas, así que “Bad”, u otras, no están terminadas. Incluso “Where the Streets Have No Name” no está terminada, pero ¿para qué tocarla? La letra es un boceto. Así que disfruto mucho de cambiar las letras raras. “La primera vez que vi su cara fue en un avión en el desierto.” Es un cambio lindo. En “New Year’s Day”, canto: “Es verdad, es verdad, la gente se revela”. Cositas que me mantienen cerca de las canciones.

Durante “Bullet the Blue Sky”, los fans esperaban un discurso similar al que diste en el show de Dreamforce el año pasado, pero no lo hacés.

Creo que la película sobre la paz es la forma de hablar sobre Trump. También pienso que es muy, muy importante que la gente que votó a Donald Trump se sienta bienvenida en nuestro show. Creo que los embaucaron, pero entiendo, y no ningunearía, las razones por las que alguna gente lo votó. Hago una cosa en la que digo: “El partido de Lincoln, el partido de Kennedy, y los que están en el medio, aquellos que abandonaron el sueño americano, están bienvenidos”. Esta es la frase más importante: “Vamos a encontrar un suelo común buscando un suelo más elevado”.

Creo que es importante que la gente sienta eso. Y también porque, en muchos amigos, y quizás tuyos, después de las elecciones y de Brexit hay una sensación de luto, una palabra melodramática, pero la gente siente que está de luto. Yo pensaba: “¿Luto de qué está haciendo la gente?”. Empecé a pensar que es la inocencia. Hay una pérdida de inocencia. Somos activistas, pero desde que nací, y vos sos más joven que yo, el mundo estaba mejorando día a día. Cuando te despertabas, incluso si no habías hecho nada, el mundo había mejorado. Los que trabajamos en One Campaign podíamos ayudar a gente con drogas para el SIDA, o que la gente se vacunara, que bajaran las tasas de mortalidad infantil.

Había razones para ser optimistas. Cuando tenía veintipico y cayó el Muro de Berlín, liberaron a Mandela. Pensabas que el mundo se movía en la dirección adecuada, como si fuera una evolución, el espíritu humano evolucionando. Resulta que no es verdad. Estas cosas tienen que ser hechas. Hay papeles dando vuelta en la Casa Blanca con recortes del 47 por ciento a los programas que hacen que no se mueran bebés, que haya vacunas. Es shockeante, pero es real.

Lo mío, en el show, es decir: “OK, el sueño, quizás sea hora de despertarse”. Quizás el sueño nos está diciendo que nos despertemos, y el sueño de Dr. King nos está diciendo que nos despertemos. Está bien darse cuenta de que va a ser difícil, pero podemos hacer cosas. Tenemos mucha inventiva. El mundo puede ser un lugar mucho mejor, pero no creo que sea por su cuenta. Ahí está la cosa.

Para cambiar de tema, ¿seguís sin poder tocar la guitarra?

Sí. Puedo tocar sentado, con el cuello de la guitarra hacia arriba, o tocado, pero sólo con tres dedos. Dallas Schoo, el asistente de guitarras de The Edge, me está diciendo que empiece con la guitarra slide.

¿Extrañás tocar durante el show?

La banda, ciertamente, no me extraña. No tienen mucho tiempo para que yo toque. Yo puedo tocar en casa, pero se ve raro. No creo que sea necesario.

¿Podés hablar un poco sobre la decisión de terminar el show con una canción nueva?

La única forma en la que podíamos hacer esta gira era si tocábamos una canción nueva. El momento era apropiado para esta gira. Era el disco apropiado, y la hicimos, pero al final, no podíamos hacerla sin tocar un tema nuevo. Quería empezar a tocar más temas nuevos, eso es lo que yo quería.

¿Cuál es el estado de Songs of Experience?

La banda te va a decir que no me escuches a mí en estas cosas, porque yo pensé que ya estaba terminado el año pasado. Pero creo que la pausa fue para mejor. Les voy a conceder eso. Pero si fuera por The Edge, lo seguiría mezclando hasta el año que viene. Pero tenemos las canciones. El problema es que tenemos 15 y tenemos que reducirlas a 12. No nos gustan los discos largos. La lista de temas todavía no está, pero tenemos algunas canciones muy estilo: “Váyanse a la mierda”. “Little Things That Give You Away” es una de ellas.

¿Invitaron a Steve Lillywhite para terminarlo?

Queríamos tocarlo en vivo para que tuviera cohesión. Las canciones de Songs of Innocence son muy especiales, y estoy muy orgulloso de las canciones, pero si hay una cosa por la que lo criticaría, es la cohesión en la producción. Un amigo me dijo: “¿Songs of Innocence? No suena inocente. Debería haber sido más crudo”. Así que no queríamos volver a cometer ese error, así que volvimos al estudio y tocamos las canciones otra vez. Steve es el mejor para grabarnos en el estudio con la banda tocando en vivo, así que eso fue lo que hicimos.

¿Están pensando en principios de 2018, si tuvieras que adivinar?

Me gustaría antes, pero no me escuches a mí.

¿Después el plan es hacer la gira de Songs of Experience con el mismo escenario?

Sí, la gira Experience and Innocence. Va a dar vuelta un montón de cosas, pero tiene la misma base. Tenemos algunas ideas increíbles para el escenario, pero es básicamente el mismo lenguaje de la última gira.

¿Ves alguna chance de una gira de Achtung Baby en 2021?

[Risas] No lo pensé, pero si me preguntabas hacía cinco años acerca de una de The Joshua Tree me habría reído. Tendría que llamarse Zoo.Com.

*Nota realizada por la revista Rolling Stone*

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